Fernanda Muñoz, creadora de la marca mexicana Fábrica de Punto, comparte con orgullo y emoción el crecimiento que ha tenido su proyecto, nacido de su pasión por el tejido de punto y la moda. Ver cómo su trabajo ha llegado a artistas y plataformas como Volvo Fashion Week representa un logro significativo, pero lo que más la llena de felicidad es que aquello que la atrapó desde su infancia hoy cobre vida. Fundada en 2019, Fábrica de Punto surge como un proyecto que expresa una historia, el amor por el tejido y una visión única.

 

En cada oficina existen miles de componentes que crean un espacio que diferencia la esencia de cada persona. Para Fer, esto no es la excepción. Todos los días, al llegar a Fábrica de Punto, le gusta llenar el ambiente con aroma a palo santo, un olor que la llena de paz, agradeciendo que el lugar en el que está es el que siempre soñó.

 

Desde niña, la fábrica de tejido de punto de su papá fue parte de su día a día. Era un espacio que compartía con su hermano y que, sin saberlo, se convertiría en el lugar donde encontraría todas las respuestas. Una imagen de su infancia, tomada en una excursión a la fábrica, donde Fer, rodeada de sus compañeros de kínder, se nota profundamente conectada con el entorno que para las demás parecía pasar desapercibido. Hoy esto cobra un nuevo significado. Con el tiempo, al ver esa fotografía, entiende que ahí estaba todo: su pasión, su refugio y su camino, Fábrica de Punto.

 

La fábrica siempre ha sido su escape, además de ser su trabajo, comenta Fer, quien no se imagina haciendo algo distinto. Ama estar donde está y le resulta increíble que aquello que más disfruta sea también lo que le ha dado estabilidad, crecimiento y oportunidades. Hoy, lo que Fer busca es que la gente conozca lo que realmente es una fábrica de tejido de punto; de ahí el nombre de su marca. Todo lo que ha construido nace de la conexión profunda que siempre ha tenido con el tejido de punto, y ese recuerdo la acompaña todos los días a través de un marco al lado de su escritorio.

“Al final, siempre estuvo claro.”

 

Fernanda Muñoz